viernes, 12 de diciembre de 2008

En las nubes

"No se habla demasiado acerca de las nubes visibles desde aquí arriba. A nadie le parece digno de mención el hecho de que, en algún lugar sobre un océano, atravesemos volando una inmensa isla de algodón blanco que habría servido a la perfección de asuento para un ángel o aun para el mismo Dios en un cuadro de Piero della Francesca. Nadie se levanta en la cabina para anunciar con el debido énfasis que, del otro lado de la ventanilla, estamos volando sobre una nube, una circunstancia que habría paralizado a Leonardo y a Poussin, a Claude y a Constable".
(Alain de Botton, "El arte de viajar")

Recibí el maravilloso presente de este libro hace ya unos cuaaaantos años de manos de alguien que me conoce tanto como para regalarlo cuando yo ni siquiera tenía esta locura viajera que ahora me invade y me bastó el hecho de recomendarlo ayer a otro amigo (ver este delicioso artículo de La Sonrisa de Verdi) para retomar su lectura. Ayer tropecé con este párrafo sobre lo que supone viajar en avión y creo que lo utilizaré cuando alguna persona me confiese su miedo a volar. Le contaré que esas formas compactas que vemos desde el suelo nada tienen que ver con esos etéreos halos que hallamos cuando estamos entre ellas y no sólo eso: le diré que, por muy nublado que esté nuestro día terrestre, el sol siempre aparece por encima de las nubes.

Motivada por esta relectura, aquí os traigo algunas nubes (las dos primeras desde tierra, la otra en pleno vuelo...)


Vista desde el Cabo Vidio (Asturias, norte de España)

Esta especie de oso se apareció ante mis ojos en Varadero (Cuba)

Esta 'mousse' de nata o espuma de afeitar
(como dice De Botton en su libro)
fue fotografiada desde la ventanilla de un avión de LAN Chile,
mientras sobrevolábamos los Andes
(en dirección de Buenos Aires a Santiago)

3 comentarios:

Miguel dijo...

En el texto que citaste algo me impactó, y es donde nombrás a Da Vinci y a otros lo pasmados y agradecidos que hubieran estado entre el tránsito de una nube, y es cierto porque ellos jamás volaron, ¿te imaginás lo que sería de nuestra cultura de hoy si ellos podrían haber hecho las cosas que hoy hacemos?... pero el tiempo, la vida y el orden cósmico es así, a cada cosa la puso en el lugar justo por algún fin.

Me encantó este tema de las nubes. Yo volé una sola vez en mi vida y fue en un avión militar cuando tenía 12 años. Recuerdo la sensación que normalidad dentro del avión pero de anormalidad al mirar hacia afuera. Como era un avión transportador de tropas en un momento dado un soldado abrió la puerta por donde se tiran por paracaídas y pude sentir como es el aire y la vida allá arriba: PURA.

Besos Amelié.

fiorella dijo...

Las nubes son fascinantes,no?.Pasar por ellas y ver tanto cielo y ellas debajo,otra dimensiòn.Un beso

CASANDRA dijo...

Este año tuvo entre otras cosas muy especiales, conocerte, Como dice otra bloguera: VERNOS LAS CAROTAS. Y fue verdaderamente una alegría que seguamente se repetirá (como las nubes siempre distintas siempre viajando). Mis mejores deseos para mi amiga madrileña desde este Uruguay que siempre la espera y desde mi lugarcito de notas (http://ranchoparte.blogspot.com/)