miércoles, 17 de agosto de 2011

Cartas a Julieta

La manera en la que los seres humanos nos aferramos al Amor es algo imposible de cuantificar, de medir, de controlar, de dimensionar... Verona es uno de esos lugares que, por culpa de la literatura (y del cine que viene a continuación), nos remite de forma inevitable a esa romántica (y dramática) historia de Romeo y Julieta. Las casas de sus respectivas familias son los rincones más visitados de la ciudad, aunque sobre todo llama la atención la de ella, que está llena de inscripciones, mensajes y cartas desde el corredor de entrada hasta el patio del fondo. No se conoce el motivo, nadie sabe cuál es el propósito, pero ahí están todas esas palabras lanzadas al viento (a los muros y a los árboles en este caso) que no esperan respuesta alguna.

A veces necesitamos gritar lo que nos pasa, soltarle al aire (o a gente que pasa por nuestra vida de forma cotidiana o aleatoria) determinadas palabras, escribir en un rincón virtual pensamientos que nos cruzan la mente o el cuore sin que precisemos de un eco...






2 comentarios:

Rochitas dijo...

Sabe Amelie, no recuerdo si escribí, sí sé que conversé y mucho. Me senté en su tumba y le confesé más de una pena o anhelo.

Elizabeth Wojnarowicz dijo...

Hola Amélie, hace mucho que no te visito en tu rincón naranja. Te mando un fuerte abrazo y te invito a visitar MAMA MIA
(http:/www.queridamamamia.blogspot.com, un espacio de apoyo a las mujeres con cáncer de mama. Beso, Eli.