Necesito renovar mi interior
dibujarse es vivir, el presente es un proyecto anterior,
se agotó por aquí.
Necesito desarmar el taller,
aprenderse es vivir, raspar el empapelado de ayer,
no dejarse dormir.
Necesito repintar la razon, pelechar es vivir,
el camión de la mudanza tosió satisfecho al partir.
Necesito refrescar el renglón, remojarse es vivir,
darme fe, tener determinación, detenerse es morir.
Un amigo se llevó un sacudón, su hijo quiso morir,
un abismo de comunicación le impidió percibir.
Necesitan apurar su interior, el pasado impedir,
ensayar una canción, dar su voz, atreverse a decir"
(Fernando Cabrera, "Diseño de interiores")

Esta imagen la saqué casi un mes en el interior del Capitolio (antiguo Parlamento) de La Habana. Desde un edificio muy parecido (por no decir copia) al de Washington, lleno de pompa y boato por todos lados, hasta el punto de que el kilómetro cero de las carreteras de Cuba -que está bajo su inmensa cúpula- está marcado por un diamante (ahora falso, porque lo robaron), se ve uno de los barrios más míseros de la capital. Otra imagen más de los contrastes de esta isla (archipiélago en realidad) antillana...
Pero me quedo con ese balcón abierto, con esa ventana que mira hacia afuera y que deja entrar el aire fresco, porque en este caso a mí no me queda muy claro si la pobreza es la que está en la calle o en el interior, si es la que se ve o es la que se intenta disimular...
Pero me quedo con ese balcón abierto, con esa ventana que mira hacia afuera y que deja entrar el aire fresco, porque en este caso a mí no me queda muy claro si la pobreza es la que está en la calle o en el interior, si es la que se ve o es la que se intenta disimular...