martes, 21 de julio de 2009

El eco de tu perfume

"Perseguiré los rastros de este afán..."

5 comentarios:

amelie dijo...

A veces pasan cosas como ésta, que Bajofondo Tango Club actúe en Madrid, que yo pueda ir a cubrir la información, que pueda entrevistar a Gustavo Santaolalla, que un solo de bandoneón de Martín Ferrés quede así en una fotografía o que Adriana Varela cante -en sonido pregrabado, naturalmente- "Perfume"...

Guidaí dijo...

Me encantó. Todo!!... Hiciste que en esta tarde de lluvia aquí en el sur, me pusiera a escuchar de nuevo ese tema que me encanta...
Besos para usted.

Raúl dijo...

...y acá, en el sur del sur (como diría Drexler), cuando ya empezábamos a creer que todo estaba inventado (ese esceptisismo cínico que nos gana tan a menudo), aparece Santaolalla, Campodónico -y si eso fuera poco: SANTULO!!!) y nos dan estas maravillosas sorpresas que nos demuestran que estas latitudes tienen algo mágico, milagroso, distinto, sutil.
Y que a pesar de sentirnos tan pequeñitos, y sin llegar a ser tan gigantes (como nos quieren pintar los chauvinistas de turno), valemos...
...y cuando gente como tú, nos elogia y nos homenajea así... con la mayor de nuestras características: la sencillez, uno siente que hay gente que nos entiende...
Vaya si es importante para este "país medio petiso, orgulloso, gordito y un poco haragán" como decían hace unos años Los Diablos Verdes (murga emblemática de nuestro carnaval).
Como siempre GRACIAS AMELIE
Un beso

amelie dijo...

GUIDAÍ: amiga, cómo me gusta que te guste esa canción. Es uno de mis temas favoritos desde hace muuuuucho tiempo por muuuuuchas razones. Así que escucharlo el otro día en vivo fue demasiado. ¡Qué bueno volver a encontrarte por aquí! Te mando un beso grande

RAÚL: sí, claro que conozco a Los Diablos Verdes. Incluso pude verlos una vez... Creo que eso de los complejos y los chauvinismos son esenciales a cada país, no sé si es tan exclusivo de Uruguay; quizá lo del paisito es más remarcable en el sentido de que es ese lindo y chiquito lugar situado entre los dos gigantes sudamericanos, Argentina y Brasil. No sé si pasa por ahí... En cualquier caso, debo confesar que Santaolalla me alucinó en lo personal. Pensé que iba a encontrarme con un egocéntrico que había hecho su fortuna en Estados Unidos y que venía a vender lo suyo y nada que ver. Tropecé con la persona más allá del personaje. Fue un gran encuentro. Y el concierto de Bajofondo después fue inenarrable. Yo había visto a Supervielle (básicamente los mismos músicos) en Buenos Aires en 2006 pero el otro día disfruté infinitamente más. Quizá porque había pasado mucho tiempo, quizá porque estaba la banda al completo, quizá porque yo no estaba enferma (aquella vez estaba con una fiebre tremenda), quizá porque pude bailar... Bienvenido de vuelta, amigo, y hasta otra. Besote

amelie dijo...

"Rumbo a tu recuerdo seguí..."
(sigue fascinándome esta canción...)