sábado, 18 de agosto de 2012

Una ruta neoyorquina

Como ya anuncié hace unos días, he empezado una nueva andadura: una colaboración regular con otro blog, en el que irán apareciendo relatos varios de mis múltiples viajes. Si en la primera entrega, la erótica del tango se mezclaba con el aire clásico del Café Tortoni, en esta ocasión es un bar neoyorquino el que acoge una de esas historias que, como dicen mis amig@s, solo me pasan a mí... Todo entremezclado con una de mis películas favoritas, "El clan de los irlandeses". Espero que os guste...

4 comentarios:

El Santi dijo...

Bienvenidísima tu nueva andadura.
Pero no nos dejes sin tus zapatitos en la ruta. Que vos podés con todo.
Besos

amelie dijo...

No te preocupes, amigo mío, que sigo transitando por acá... Ya vi que tú volviste con fuerza. Un beso enorme desde Madrid

XAVIER DUARTE ARTIGAS dijo...

Para la prodigiosa Amelie: vuelvo a los blogs, te busco y al encontrarte es para mí tu palabra gozo, en cada vasito de mi sangre, dando tumbos por dentro gozo, no sobre la mesa del bar en manhattan (supuestamente), sino dándome contra la dureza de los adoquines en la calle de los suspiros. Ahora escribo en http://xavier-lacoctelera-net.lacoctelera.net o simplemente http://toques de tempestad
En esta noche montevideana eres tú Amelie, la felicidad.
Cariños de xavier

Alberto dijo...

Hola. Estoy seguro de que no soy el único que te echa de menos, y seguro que tampoco soy el primero que te lo dice. Vuelve a esta ruta, porfa.