"Que no me digan a mí
que el canto de la cigüeña
no es bueno para dormir.
Si la cigüeña canta
arriba en el campanario,
que no me digan a mí
que no es del cielo su canto".
(Rafael Alberti, "Nana de la cigüeña")

A unos 30 kilómetros de Madrid se encuentra Alcalá de Henares, ciudad famosa -entre muchas otras cosas- por haber parido al escritor Miguel de Cervantes. A mí me gusta visitarla porque, además de sus encantos arquitectónicos -que los tiene y muchos-, cuenta con una enorme población de cigüeñas que anidan todos los años en los numerosos campanarios del centro histórico.

Estas fotos están tomadas en la tarde del domingo, cuando el sol empezaba a caer y ellas mostraban su majestuoso vuelo sobre nuestras cabezas. Mi poca rapidez impidió retratarlas en plena acción, pero valga esta pequeña muestra del bello paisaje del cielo complutense (ése es el gentilicio de Alcalá por su antepasada romana, Complutum) con la silueta recortada de las cigüeñas.
