miércoles, 26 de agosto de 2009

La sonrisa de Vitolo

"Ya empieza tu sonrisa,
como el son de la lluvia en los cristales..."
(Leopoldo Panero, "En tu sonrisa")

Recuerdo a Vitolo por muchas cosas, por muchos detalles, por muchas escenas vividas. Pese a no compartir demasiado tiempo junt@s, es de esas personas que te dejan un poso y sé que, aunque tardemos en volver a vernos años o quizá no volvamos a encontrarnos jamás, seguiremos relativamente cerca. No obstante, si tuviera que elegir una sola razón por la que mantener su amistad sería su sonrisa, porque no sale únicamente de sus labios, como la de la mayoría de la gente. Él es capaz de sonreír a través de un cálido abrazo y, por supuesto, a través de su mirada. Cuando reúne todas esas capacidades en una fotografía (como la que me muestra en la cámara), provoca sonrisas en l@s demás...

Hace algo más de un año, sufrió una terrible agresión que a punto estuvo de provocarle la pérdida de su herramienta más preciada, la visión. Aquí van algunos enlaces sobre aquel suceso:

  • Siempre con la sonrisa puesta

  • Víctor Salas

  • El cristal con que se miran las cosas

  • Su caso ha tenido tanta repercusión que hace unos días Reporteros Sin Fronteras hizo pública su queja por la tardanza (15 meses) de las autoridades chilenas en identificar al suboficial Ivar Barría como su agresor, después de un exhaustivo estudio fotográfico de lo acontecido aquella jornada en Valparaíso. Y, a pesar de que hoy el fiscal militar de ese puerto chileno se ha negado a procesarlo basándose en un informe del cuerpo de Carabineros que concluyó que es imposible individualizar al agresor, seguiremos apelando a la sonrisa de Vitolo para tratar de llevar las cosas de la mejor forma posible...


    ¡¡¡Va por ti, amigo!!!

    2 comentarios:

    C. A. C. dijo...

    Quedan pocas personas como tú, mi querida e idolatrada musa naranja. Tu profesión no es ser periodista, sino sembradora de pálpitos. Enhorabuena por este emotivo mini-homenaje con latido propio.

    Raúl dijo...

    No ha de ser fácil para tí Amelie compartir estas tristezas... sin embargo, logras tornarlas en sonrisas.
    Les mando a ambos mi abrazo fraterno y te agradezco nos tengas al tanto (a quienes hace poco te visitamos) de estos colores grises, que tanto parece que nos cuesta a los latinos erradicar de nuestros paisajes.