martes, 26 de agosto de 2008

Jamás firmaré un empate

La selección masculina de baloncesto de España estuvo a punto de dar la sorpresa el pasado domingo e imponerse a la de Estados Unidos en la final de los Juegos Olímpicos de Pekín. Los yanquis ya sabían que iban a llevarse la medalla de oro, pero nuestros chicos (para mí seguirán siendo siempre chicos, a muchos los vi empezar en el deporte de la canasta, mammmmma mía, cómo pasa el tiempo) salieron a la pista sin miedo a nada, luchando por ese sueño, aun sabiendo que sería poco menos que imposible.

Una de las cosas buenas que tiene el baloncesto es que no permite el empate, es decir, el partido siempre debe acabar con la victoria de un equipo y la derrota de otro. Aunque hay formas conservadoras de jugar, es imposible, como en el fútbol, apostarle a la igualada; siempre hay algo que arriesgar. Los chicos de Aíto García Reneses perdieron por 118-107, pero desde el principio del encuentro salieron a darlo todo, pensando en que, quizá, si había una posibilidad entre un millón había que luchar por ella.

"Ya no volveré a firmar mi rendición", cantaba hace ya 10 años Revólver en aquel concierto en el Parque de Atracciones. Aun a riesgo de pegarme el batacazo y de perder por goleada de 10-0 ó por una paliza de 140-70, sigo volando e intentando tocar el cielo. Sigo resistiéndome a pactar un empate. Quizá la medalla de oro alguna vez sea para mí...
.......
(La imagen corresponde a la costa occidental de Asturias vista desde el Cabo Vidio)

6 comentarios:

fiorella dijo...

Vi el partido,impresionante!.Dieron todo,todo.UN beso

El Errante (Nippur) dijo...

Dos cosas:

Primero, Medalla de plata es honrosísimo. Felicitaciones por eso.

Segundo, bellísima fotografía, y está bien que pongas de donde es así uno que nunca fue a España aunque sea conoce por fotografías.

Saludos desde Córdoba, Argentina

Anónimo dijo...

Tú me dijiste una vez que los riesgos de jugar sin cuidar el empate es que a veces se pierde. Efecivamente, pero otras muchas veces, se gana y de qué manera. Yo sé que siempre estarás ahí, luchando y dándolo todo como nuestros chicos el domingo. Ahí que arriesgar y, en los últimos tiempos que estamos viviendo, te das cuenta de que no hay que perder la mínima oportunidad.
Te quiero, hermanix

Anónimo dijo...

Por cierto, fue un placer levantarme el domingo para ver el partido contigo. Qué bien me lo pasé, aunque faltaran los churros, jejejejeje

Lucía.uy dijo...

......es algo como lo que acá llamamos "la garra Charrúa" eso de "dale pa lante"! y da resultado, ya lo creo!

abrazotes!

amelie dijo...

FIORE: muchas gracias por 'hinchar' por España. Creo que mucha gente se sintió orgullosa de lo vivido el domingo ¡si hasta mi hermana, que nunca ve deporte, se levantó para verlo (acá eran las 8.30 de la mañana de un domingo). Muchos besos, amiga de la barra.

ERRANTE: sí, coincido contigo en lo de los nombres; de hecho, decidí hacerlo por esa razón; más allá de lo que a mí me provoque cada fotografía, pensé que si hay gente que no conoce esos lugares (da igual que vivas o no acá, hay gente que no los conoce) estaba bien decir de dónde son. Gracias otra vez por tu visita. Besote

TRASGU: pues eso, qué te voy a decir que no te haya dicho ya. Muchas gracias, otra vez, por asomar tu carita traviesa por este rinconcillo. Te quiero mucho, hermanita...

LU: y sí, amiga, claro que sí. ¡¡¡Vamo'arriba!!! Un beso enorme para otra amiga de la barra