viernes, 1 de agosto de 2008

Las manos

"Las manos sirven para tocar, para rezar, para estrujar y acariciar, para excitar y acogotar, para encender y para apagar. Hay quienes leen las manos (advierto que en ese tipo de lectura soy analfabeto) para anunciar el futuro. Las manos tienen un índice que señala y un meñique especialista en escarbar orejas; falangetas y huesos metacarpianos, dedo anular para los anillos y puños para noquear o tirar la toalla.
Las manos tienen uñas para arañar y dedos para el piano, el violín, el arpa y la guitarra. Las manos son especialistas en el prólogo erótico; en los aledaños del ombligo y las masculinas en particular en los pezones. También en los epílogos sexuales para lo cual pueden elegir las zonas más propensas.
Hay manos para todo y manos para nada..."
(Mario Benedetti, "Manos", de su libro "Vivir adrede")

Acabo de tropezarme con esta fotografía que saqué en mi primer viaje a París (en octubre de 2005). Esta escultura pertenece a la colección permanente del Museo Rodin, de ese famoso escultor francés al que, a pesar de admirar su obra artística, aborrezco en lo personal por su manera de tratar a Camille Claudel, su discípula y amante y con un indudable talento -superior incluso al suyo- que ahora parece empieza a reivindicarse. Pero bueno, no quería hablar de la relación Rodin-Claudel (quizá otro día), sino de las manos. Como decía, buscando algo inspirador para mi entrada de hoy, he encontrado esta foto que jamás mostré públicamente (de hecho, la calidad en pantalla no es muy buena, porque viene de un negativo) pero que me encantó desde el momento de verla revelada.

Es como si quisieran atrapar la luz que entra por la ventana, pero al tiempo dejar que vuele lo que llega a ellas; es como si quisieran guardar un secreto (como el nombre de otra de sus obras, ésta es "La catedral") y al instante querer soltarlo.

Las manos son esas marcas que nos muestran al mundo y que, de la misma forma, nos permiten reconocer el mundo en el que estamos. Nos sirven para escribir, para tocar (acariciar), para golpear, para saludar, para sostener, para acompañar, para abrazar, para cocinar, para comer... Confieso que he llegado a enamorarme de hombres a través de sus manos, de las historias que contaban sus marcas, de la sangre que corría por sus venas tan visibles, de sus dedos mágicos, de su aleteo en el 'lenguaje no verbal', de su fortaleza, de su sensibilidad. Pero, de la misma forma, ayer -viajando en el metro- vi un muchacho joven al que le faltaba uno de sus brazos, no entero, sólo del codo hacia abajo. Lo imaginé abrazando a alguien y supuse que todo esto de lo que hablo quedaría reducido a la mitad; pero al mismo tiempo pensé en la cantidad de cosas que nos decimos sin las manos y que si el amor existe no importa a través de qué sentido se exprese...

De todas formas y mientras podáis, aprovechad para tocar a quien está al lado, agarrad la mano de ese alguien que os importa, acortad las distancias con quienes a veces levantan barreras, seguid el instinto...

4 comentarios:

David dijo...

Y que me dices de otros usos: para pedir el número de cervezas que quieres cuando el ruido en el bar no permite la comunicación verbal con el camarero; para sostener una copa de vino; para...

fiorella dijo...

Calmile Claudel que escultura increìble!!.Rodin,viendo esa escultura, la de las manos, en un libro cuando era muy,muy chica...me conectè de manera indisoluble con el arte y todas sus manifestaciones.Con el tiempo pude ver acà una exposiciòn que nunca màs se repitiò de obras de Rodin originales.
Manos,que acarician,que hablan, que manifiestan sentires,que dice adiòs,que se abren para dar y sostener.Manos extendidas....Un beso

CASANDRA dijo...

te extiendo mi mano en un simple saludo,
en un hola, aquí estoy,
en un hola, venis?
un beso. (la foto me encantó, lo de la calidad por suerte. no se mucho de eso... lo que me permite disfrutar de muchas más cosas, jajaja) besotes de todos los colores especialmente naranja!

amelie dijo...

David: claaaaaaaaaaaro, no podías faltar con ese valioso aporte para las labores manuales jajajaja...

Fiorella: sí, yo tuve la suerte de ver esculturas de Rodin antes de viajar a París, en una muestra increíble que hubo en Salamanca, cuando esta ciudad fue Capital Europea de la Cultura. Creo que a esa altura fue cuando descubrí la obra de Camille Claudel y poco más adelante el tipo de vida que Rodin le hizo pasar. Aún hay gente que piensa que algún día se descubrirá que algunas obras de él en realidad son de ella. Tal era su talento que él trató de solaparla y ella, enamorada como estaba de él, se volvió absolutamente loca. Respecto a las manos -que me evado con facilidad jajaja- me gusta eso de las manos que se abren para dar y sostener. Claro que sí, brindo por eso...

Casandra: muchas gracias por tus halagos hacia la foto. Lo de la mano para saludar está más que bien. Ahora mismo estoy trabajando y recibir un empujoncito así no está nada mal...

Besos para tod@s